EL HADA Y LOS TRES DESEOS

    Un hombre en su cabalgadura paseaba por el bosque cuando se encontró con una hermosa y sensual mujer medio desnuda. Al verla su mente se llenó de lascivia y lo primero que se le ocurrió fue seducirla. Cuando quiso bajar de su cabalgadura la mujer lo detuvo diciendo:
  —¡Alto!, puedo leer tu mente, y se lo que piensas hacerme. Soy una hada, y no vine para copular contigo, sino para concederte tres deseos.
    —¿Tres deseos? ¿Es verdad? o lo dices solo para librarte mi...  —Dijo el jinete.
    —Si, son tres deseos, y es verdad, porque para librarme de ti, bastaría con hacerte desaparecer con mi varita mágica. Así que mejor pide los deseos antes de que me arrepienta.
   —Bien... —Dijo el hombre—.  Mi primer deseo es que llenes mi casa con dinero, oro y joyas...
    —¡Concedido! —Dijo el hada enviando un rayo de luz a la frente del hombre.
    —Mi segundo deseo es que cuando llegue a mi casa, encuentre la mujer más linda y sexy del universo esperándome, y que ella se convierta en mi amante...
    —¡Concedido! —Dijo el hada enviando un rayo de luz a la frente del hombre.
    —Mi tercer deseo es que me convierta en un hombre más atractivo que Brad Pitt pero con una dotación sexual como la de mi cabalgadura.
    —¡Concedido! —Dijo el hada enviando un rayo de luz a la frente del hombre.
    El hada desapareció y el hombre salió a pleno galope hacia su casa. Cuando entró vio dinero, oro y joyas por todas partes, en todos los baúles, en todos los armarios... cuando estaba disfrutando de todo lo que veía, baja por la escalera, con dos copas rebosantes de espumosa champaña,  una preciosidad de mujer con ropas muy ligeras...
    El hombre medio loco de la felicidad va corriendo al espejo a mirarse, y efectivamente era mucho más atractivo que Brad Pitt. Lo siguiente que hace es bajarse los pantalones para comprobar el complemento de su  último deseo, y al verse exclama:
    —¡CARAJO!... ¡¡¡ESTABA MONTADO EN LA YEGUA...!!!!  

Aporte de ARTURO 
                                 
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EN EL LEJANO OESTE... Que chiste..

CHISTES BUENOS
    Un indio pielroja llega al pueblo a toda velocidad y entra a la farmacia con todo y caballo y exclama:
    —Hao, GRAN JEFE NO CACA...
    El boticario un poco confundido se rasca la cabeza y repitiendo las palabras expresa:
    —Gran jefe no caca... gran jefe no caca... ah, ya sé, está sufriendo de estreñimiento; llévale este purgante...
    Al siguiente día se repite la escena  y el pielroja dice:
    —Hao, GRAN JEFE NO CACA... 
    El boticario frunce el ceño extrañado, pero receta de nuevo:
    —Llévale estos dos purgantes, son un poco más fuertes...
    Al siguiente día se repite la escena  y el pielroja dice:
    —Hao, GRAN JEFE NO CACA... 
    El boticario mira en su estantería en actitud pensativa y finalmente dice:
    —Ah, ya sé; llévale este purgante para caballos y solucionamos todo...
    Al siguiente día se repite la escena  y el pielroja dice:
    —Hao, GRAN JEFE NO CACA...
    El boticario ya desesperado toma un kilo de soda cáustica  (Un producto químico usado para destapar cañerías), y le dice al pielroja:
    —Que se tome esto con un litro de agua muy caliente....
    Al siguiente día llega el pielroja, pero esta vez no entra con caballo a la farmacia...  lentamente y cabizbajo le dice al boticario:
    —Hao, GRAN CACA NO JEFE...!!!

Aporte de EDUARDO VIII 
                                 
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PARTO SIN DOLOR... jajajá

    Una pareja de jóvenes casados iban a tener su primer hijo, y él quiso ir a la más moderna clínica en Obstetricia, ya que quería la mayor comodidad para su esposa y su futuro hijo. Hablando con el director, el joven pregunta que es lo más novedoso en tecnología que tienen allí, a lo que el médico responde:
    —Tenemos un casco que colocándoselo a la señora en la cabeza, es capaz de emitir ondas cerebrales hacia el padre del niño y compartir el dolor del parto, en el porcentaje  que se desee.
    —Uf!, es un invento maravilloso  —Dice el esposo—.  Coloque ese casco a mi esposa, que yo quiero compartir el dolor con ella.

    El médico graduó el casco para transferir solamente un 10% de dolor para el padre, pensando que esto sería suficiente para un hombre.
    Comenzó el trabajo de parto y el marido no daba la más mínima señal de dolor, por lo que el médico decidió subir al 25% la graduación de dolor para el padre.
    Continuaron con los procedimientos y como  el marido, con el 25%, no daba muestras de ningún malestar se hicieron unos exámenes al hombre y encontrando todo normal, se decidió subir al 50%.
    Cuando el bebé ya estaba por nacer, viendo que el hombre continuaba muy tranquilo soportando el 50% de dolor, el médico optó por proporcionarle un parto indoloro a la señora, y le transmitieron el 100% del dolor al padre.
    El parto salió perfecto; la madre no sufrió ningún dolor, y el marido se encontraba tan tranquilo como cuando entró, así que el médico al despedirlos le dijo al hombre:
    —Lo felicito señor, es usted un valiente, cualquier hombre hubiese muerto tan solo con el 50% de dolor, y usted llegó a 100%, eso es de admirar...

    La pareja salió feliz para su hogar y cuando llegaron, encontraron a su vecino, (el mejor amigo del esposo) muerto en el jardín de su casa... !!!

Aporte de  Chistes Picantes
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